Inseminador de Pavos

Los seres humanos hemos dirigido la evolución de los animales que hemos domesticado durante miles de años. Vacas que den leche, ovejas con más lana, gallinas ponedoras de huevos… Y esta selección artificial puede ir contra los principios más básicos de la biología.

Nada más y nada menos que 40 millones de pavos en Estados Unidos son consumidos por Acción de Gracias. Los gustos de los consumidores han llevado una variedad de pavo en los que el pecho es especialmente prominente, tanto que no facilita la reproducción natural de estos animales. Así que se recurre a la inseminación artificial, un trabajo bastante “manual” que necesita de trabajadores especializados para llevar a cabo la extracción del semen de los machos y la inseminación de las hembras.
Una historia que por absurda que parezca es real y que al principio me hizo bastante gracia… Hasta que vi este video en el que se muestra como lo hacen:

!El Sistema Está En Peligro!

El capitalismo puro y duro vive en la contradicción de pedir un Mercado sin intervenciones estatales pero pide al mismo tiempo ayudas públicas para el sistema financiero porque si no todo el modelo está en peligro.
¿En peligro para quién? Para los que controlan y se benefician de ese sistema, claro.
Pero, ¿es éste el sistema que queremos? Un sistema que permite la especulación abusiva con bienes relacionados con derechos básicos: el derecho a una vivienda digna; donde se permite que actividades sin valor añadido para la sociedad sean más importantes y tengan más recompensa que las relacionadas con la Economía Real; donde la Cultura del Pelotazo campa a sus anchas; un sistema que acentúa la desigualdad.
Si este es el sistema que estamos tratando de salvar, por favor, dejen que se hunda.

Ingenuidad necesaria


Como ciudadano español, como ciudadano europeo, disfruto del privilegio de poder viajar e incluso trabajar en diversas partes del mundo. Ahora mismo vivo y trabajo en el Reino Unido y anteriormente lo hice en Guatemala, además de haber tenido la suerte de trabajar en proyectos que me han llevado a Japón, Australia, Estados Unidos, Francia, Alemania y Holanda. Sin ninguna traba administrativa, sólo algún papeleo burocrático en el caso de Estados Unidos y Australia.
Ciudadanos africanos se juegan la vida cruzando el Mediterráneo o el Atlántico buscando las costas andaluzas o canarias. Algunos de ellos mueren. Niños, recién nacidos, mujeres embarazadas están entre el pasaje de estas pateras.
Ellos cometieron el “error” de nacer un lugares “de segunda fila”, yo el acierto de nacer en el “primer mundo”.
En un mundo de siete mil millones de personas es hasta cierto punto inevitable que se produzcan sinsentidos como este. Pero estamos en condiciones de remediarlo si nos pusiéramos de acuerdo en reconocerlo, algo tan simple y al mismo tiempo tan difícil, el pensar que todas las personas somos iguales y deberíamos tener los mismos derechos, oportunidades y obligaciones.
El corto plazo está minado con realidades que no permiten llegar a este objetivo fácilmente, hay que ser realistas y entender que no podemos dar un salto y alcanzar ese ideal mañana mismo, pero al mismo tiempo necesitamos de la ingenuidad que nos permita construir un contexto en el que sea posible.

¿Gobierno de Técnicos?

Las recientes crisis en Italia y Grecia han llevado a la formación de gobiernos con “técnicos” en los puestos clave, tal y como ha sido descrito por la mayoría de los medios de comunicación. Personas con un perfil “técnico”, sobretodo en los puestos más económicos, en contraposición a personas con un perfil “político”.
Este juego de palabras esconde diferentes interpretaciones que van desde lo ingenuo, a lo hipócrita, acabando en la resignación.
Por una parte la gestión de la Economíano es neutra. El modelo económico y la ideología se influyen mutuamente y no es posible entender el uno sin el otro, por tanto la raíz de un cambio de modelo implica una transformación en todos los sentidos. Pero este momento de crisis extrema nos lleva a la desesperación de pensar que existe un grupo de “científicos” y “sabios” que con sus probetas y tubos de ensayo tomarán las medidas económicas oportunas que harán desaparecer todos nuestros problemas de un plumazo.
Por otra parte, ¿tiene sentido que demos poder a unos “técnicos” miopes, cegatos, que han sido no sólo testigos sino partícipes del modelo que nos ha llevado a esta crisis? ¿Estamos llamando al pirómano en lugar de a los bomberos? Goldman Sachs, la Comisión Europea… Echar un vistazo a los puestos que estos “técnicos” han ocupado es comprender que no va a haber cambio de enfoque, que nos van a seguir aplicando machaconamente las mismas medidas de siempre aunque no sirvan para nada.
Porque esa es otra. ¿Cuáles son las medidas que habría que tomar realmente? ¿Cuáles son las alternativas? ¿Por qué no las oímos alto y claro, si es que alguien las tiene? Da la sensación de que la Ciencia Económicaactual vive en una época equivalente a la de la Medicina durante la Edad Media, cuando te aplicaban una sangría a la que te despistabas, porque no era más que un compendio de costumbres y supersticiones que a veces curaba pero la mayor parte de las veces no lo hacía. Todavía no ha llegado a la Ciencia Económica el salto metodológico que le permita tener un control real y un entendimiento adecuado de las medidas que hay que tomar y de sus consecuencias.
Hasta que llegue ese momento sufriremos a sus hechiceros y a sus sangrías. Así que paciencia y esperar a que llueva pronto y se acabe esta sequía.

La Gran Cagada



¿Un kilo de carne de ternera “fabricada” con microbios en un tubo de ensayo? ¿A santo de qué? Bueno, pues para ahorrarnos 10 kilos de grano y 15 litros de agua, amén de todo el metano que la vaca produciría.

En cosas como éstas está trabajando Craig Venteruno de los pioneros en la secuenciación del genoma humano. El rediseño de células para que transformen dióxido de carbono y luz solar en hidrocarburos, proyecto en colaboración con ExxonMobile, y la manipulación de algas para aprovecharlas como alimento de consumo masivo, son otros ejemplos de las soluciones que la “biología sintética” está planeando ofrecer a la humanidad.

¿Es esto jugar a ser Dios? Bueno, para un ateo como yo el peligro no está en etéreos sacrilegios sino en la inevitable curva de aprendizaje que la manipulación genética conlleva. En algún momento, irremediablemente, la vamos a CAGAR (nótese, CAGAR con mayúsculas). Es una ley no escrita inherente a la condición humana y, llámenme peliculero, pero jugar con la biología tiene sus riesgos: bacteria por aquí, bacteria por acá, un desliz y nos cargamos a media humanidad con una horrible enfermedad que nos convierte a todos en zombis caníbales… O una posibilidad menos emocionante, que cargándonos a algún tipo de alga provoquemos un efecto en cadena que de un golpe de muerte a la cadena alimenticia.
En fin, esta invitación a la GRAN CAGADA que probablemente se nos avecina es mayor si tenemos en cuenta el origen de estos esfuerzos en ofrecer parabienes a diestro y siniestro: la pela. El símbolo del dólar está en las pupilas de los que ponen la pasta en todos estos proyectos. Ley pura y dura del mercado, si tienen éxito se van a forrar.

¿Son argumentos suficientes para estar en contra de estos avances? Pues a pesar de los riesgos, a pesar de las intenciones no tan bondadosas de los promotores, el cuerpo me pide apoyarlos… No consigo articular un razonamiento adecuado para esta posición, simplemente me parece bien. Por resignación, por masoquismo, por inconsciencia, por curiosidad, por morbo. No lo sé.

Evolución Cruel

Es contra intuitivo que un proceso basado en mutaciones aleatorias, ciegas, sin propósito, puedan llegar a producir maravillas como el ojo o el cerebro. Pero para contrarrestar a los que se sirven de este argumento con el fin de defender posturas proclives al “Diseño Inteligente” hay que recordar que la evolución también llega a resultados torpes, cutres y hasta crueles.
 
Por ejemplo, pájaros que no vuelan: gallinas, pingüinos, pavos… ¿Experimentos fallidos? ¿Prototipos de seres voladores que no llegaron a levantar un palmo del suelo? Si hay un “Ser Inteligente” este indicio me lleva a sospechar que el susodicho es español, o cuanto menos oriundo.
Las ratas, por otra parte, sufren la condena de tener que roer algo continuamente ya que sus dientes no paran de crecer. De no hacerlo podrían llegar al cielo de su boca y perforarlo hasta alcanzar el cerebro. Sólo a un “Ser” tan “Inteligente” como Anibal Lecter se le podría haber ocurrido un diseño tan sensato.
La evolución ha planteado un sistema de incentivos realmente convincente para las hembras de los hurones. Cuando están en celo tienen que copular con un macho como sea, su vida está en ello. Literalmente, porque si no lo logran morirán. Lo que no sé es si realmente mueren muchas, espero que los hurones machos estén a la altura y les correspondan debidamente, con amor, eso sí.
Y hablando ya de experiencias personales, si el parto en el ser humano ha sido diseñado por un Ser Inteligente, entonces estamos hablando de un sádico hijo de puta sin el más nimio rastro de bondad. Todavía me traumatiza el recuerdo del nacimiento de mis dos hijos, y eso que yo sólo fui testigo de la escabechina.
Podríamos hablar también de la explotación laboral que sufren las abejas, la aburrida reproducción asexuada de algunas especies o la aberración de los pies con juanetes. Pero no hay más que mirar la cara del Pez Gorrón para darse cuenta de que si todo esto no es fruto del azar es que ese Dios que mueve los hilos o es un chapuzas o es un pedazo de cabrón sin sentimientos.

Meada AAA

La situación actual del planeta, con 7.000 millones de personas pululando, y subiendo, un galopante cambio climático, el agotamiento de los recursos naturales, etcétera, requiere de soluciones imaginativas, rompedoras, inesperadas.
¿Y si al par o tres de meadas que hacemos al día pudiéramos sacarle unos voltios? Una fuente realmente inagotable de energía, ríanse del viento, el sol o sus parientes más cercanos. Un equipo de científicos británicos ha comenzado la carrera por esta nueva fuente de energía ¿limpia? Afirman que la orina es rica en componentes que podrían ser aprovechados por algún tipo de células y bacterias para producir electricidad y están trabajando en un prototipo capaz de suministrar energía a hogares, negocios e incluso a pueblos enteros. Están particularmente interesados en aprovechar los 38.000 millones de litros de orina que se producen cada día en las granjas del Reino Unido (supongo que dejarán para una segunda fase los otros tantos miles de millones que podrían extraerse de los lavabos de los pub ingleses, otra fuente inagotable procedente de las pintas consumidas por los esforzados británicos).
Todo un logro para la humanidad si tienen éxito. El par de reflexiones ante tamaño avance son las siguientes. Por una parte, el futuro no es un flujo continuo y lógico de acontecimientos sino que avanza a saltos bruscos, insospechados, incluso escatológicos. Segundo, los ingleses se nos han adelantado en un terreno que parecía propicio para la quijotesca inventiva ibérica, la de la fregona, la del chupachús. Sacarle energía a una buena meada tenía que haber sido cosa de un Profesor Bacterio, de un Andrés Pajares con bata blanca, no de un doctorado en Oxford. Perdonen el patrioterismo, pero nos han pisado el descubrimiento.

Delirio de un puñado de bytes



En un pequeño USB podemos guardar las obras completas de Shekaspeare, Mozart, Los Beatles y Picasso, y aun habría sitio para las fotos y los videos de toda nuestra vida. Todo en un diminuto pedazo de metal.


Nos acercamos a un futuro en el que nuestras experiencias, recuerdos y emociones podrán ser codificados y almacenados en algún tipo de soporte. Nos acercamos al momento en el que el concepto de vida dejará de pertenecer al ámbito de lo filosófico, un nuevo giro copernicano que vaciará de contenido el espejismo de nuestra conciencia, de nuestro yo, una nueva sacudida de humildad que nos desvelará que no somos más que un puñado de bytes que sufre el delirio de creer que está vivo.