Con las manos en la masa

Artículo en The Guardian sobre un mini ordenador, Rasperry Pi,  que con un coste de alrededor de 20 libras tiene la intención de estar al alcance de cualquier niño en edad escolar:

“I think that a lot of teachers, parents and children are worrying that they’re becoming just consumers – taking something out of a box and plugging it in. There’s a lot of points of concern about children being just consumers rather than creators and innovators.”


The QWERTY Effect

Una palabra que resulte difícil de pronunciar tiene connotaciones negativas. El ingenio popular soluciona esto cuando a un inmigrante con un nombre ininteligible adopta el apodo de “Paco” o “Pepe”.
Unos investigadores defienden que un efecto parecido sucede cuando tenemos que escribir las palabras en un teclado, de tal forma que las palabras que tengas más letras que caigan sobre el lado izquierdo tienden a tener una connotación negativa mayor.

Ovejas Eléctricas

Durante el último año he tenido la suerte de viajar a Tokio un par de veces. Siempre es fantástico viajar pero es especialmente fascinante visitar lugares que se alejan tanto de nuestro día a día.

Pero el aspecto que me apetece destacar ahora es como las películas encauzan nuestras experiencias en la vida real. Recuerdo un domingo por la mañana, lluvioso, oscuro, desayunando en un bar situado en la primera planta de un edificio. A través de sus ventanas se veían los gigantescos carteles luminosos y era inevitable sentir la sensación de estar dentro de Blade Runner, que varias naves estaban sobrevolando la calle, que Rick Deckard estaba desayunando justo detrás de mí, que el que me servía la comida era un replicante. 

No sonrío porque estoy feliz, estoy feliz porque sonrío

El pensamiento positivo se ha convertido en una especie de mantra algo cargante. Pero hay que reconocer que para lo poco que estamos por aquí, para lo insignificantes que somos si nos comparamos con otras escalas, que mejor no amargarnos por tonterías y disfrutar cuanto podamos mientras nos de por seguir respirando.

(Nada, que me salíó el día místico hoy…).