La orilla de la playa se está alejando…

Esta crisis va tener consecuencias muy diversas: desde la natalidad a los divorcios, efectos en la psicología de las personas, en nuestras costumbres, en el medio ambiente, la terrible crisis económica que vamos a sufrir…
Algunos de esos cambios no son inmediatos, porque serán la consecuencia de un efecto dominó que es difícil prever, y será ahí donde estarán los efectos más devastadores o transformadores.
Un ejemplo es la crisis que están sufriendo las empresas que extraen crudo. No pueden almacenar más, la demanda ha caído tanto que tienen que parar de producir. La producción de petróleo está gestionada por los grupos más poderosos que controlan la economía global y las decisiones de los que tienen tanto dinero y poder tienen un gran efecto multiplicador. Las tensiones en este area pueden provocar guerras, por ejemplo, pero también podríamos ir en otra dirección, como que el hundimiento de estos conglomerados empresariales acelere la adopción de energías más limpias, desde el coche eléctrico a energías eólicas, o que provoque una vuelta a la inversión en energía nuclear (algo que no tiene que ser malo de por sí).
El impacto más importante no vendrá con la primera oleada. Me recuerda a un maremoto, ahora estamos en la fase en la que la orilla de la playa se está alejando decenas, centenares de metros. Somos conscientes de que algo gordo va a suceder y corremos hacia el interior para evitar la gran ola que se avecina…


Sonidos y luces conspiranoicas

La crisis del Covid-19 ha provocado la disminución de la contaminación y la congestión de las ciudades, y con ello algo poco habitual: a traído el silencio.
Esto, combinado con el tiempo libre y el aburrimiento del personal, y por la querencia hacia lo conspiranoico, está haciendo que mucha gente dé una interpretación paranormal a ciertos fenómenos que siempre han estado ahí.
La capacidad de las redes sociales para multiplicar el alcance de las tonterías es un reflejo de la falta de espíritu crítico que tenemos en nuestra sociedad.

Llegó la hora de la semana laboral de 4 días

Las consecuencias económicas de la crisis en la que estamos inmersos tienen que acelerar los cambios que se estaban avecinando.
Uno de ellos es la semana laboral de 4 días. Hasta los años 20 del pasado siglo no se empezó a instaurar el descanso de dos días a la semana, una práctica que tardaría varias décadas en extenderse. Tras 100 años de desarrollo tecnológico y globalización toca revisar esta práctica, la crisis actual puede ser la excusa para incrementar el descanso semanal un día más. 
Podría ayudar en la recuperación económica, al repartir el trabajo existente entre más gente, y generaría beneficios relacionados con la conciliación laboral y el disfrute del rato que pasamos todos nosotros en ese puñetero planeta.
Así que legisladores del mundo, atreveros a renovar el patio.

Ignorar las estupideces

Una de las cosas que tiene este virus es que no te da la oportunidad de meterte en un atasco, enervarte, y cagarte en los muertos de ese conductor que te está tocando los cojones.
Pero a falta de atascos reales, con sus coches, su contaminación y esas miradas amenazantes, tenemos las redes sociales.
La gente con tendencia al cabreo tiene todo un universo de oportunidades para sacarse la bilis del pecho, y vaya que las aprovechan.
Aunque hay que tener cierto grado de paciencia, porque hay razones objetivas y desafortunadamente muy palpables para el cabreo, tenemos que hacer un esfuerzo por rebajar el tono, sobretodo los que tienen el teclado rápido para contestar. 
Paremos la viralización de las estupideces ignorándolas. Que se desahoguen los que tengan que desahogarse, algunos con muy buenas razones, pero tratemos esos exabruptos como si de una persona gritando en una habitación cerrada se tratara.

Recuerdos borrosos para un tipo con suerte

Hay gente que tiene memoria fotográfica, pueden recordar con bastante detalles muchas de las cosas que les sucedió en el pasado.
No es mi caso. Mi memoria da lástima, la verdad. Lo que tengo son recuerdos de trazo grueso, intuyo imágenes y sucesos, pero no soy capaz de describirlos en detalle, y al esforzarme en recordarlos no estoy seguro de si los recuerdo o los estoy imaginando.
Me arrepiento de no haber llevado durante años un diario detallado de lo que hice, por aburrido que me pareciera en su momento. Porque ahora, al hacerte mayor, te das cuenta de que en realidad has sido un tipo con suerte y he tenido la fortuna de haber vivido.


Cloroformo para tontos

Dar a luz a un bebé es un acto increíble e increíblemente sádico. 
“Parirás con dolor” dice en algún lugar de la Biblia, uno de esos pasajes en los que se vincula una realidad aparentemente inamovible con la decisión impuesta por ese Creador supuestamente bondadoso, pero que le debió pillar un día tonto cuando impuso esa cruel condena a las mujeres.
Pero resulta que la cosa de la Ciencia nos viene durante el siglo XIX con adelantos varios, alguno de ellos permite reducir los niveles de dolor durante el parto. La reina Victoria de Inglaterra, sin ir más lejos tuvo sus dos últimos hijos (de nueve que tuvo) bajos los efectos del cloroformo.
A pesar de ser la mismísima reina, hubo quien se escandalizó por este sacrilegio, que contradecía directamente el dichoso pasaje de la Biblia. Es más, según alguno hasta se podía dar el caso de que las mujeres que estaban de parto bajo los efectos del cloroformo pudieran seducir a los médicos presentes, que se ponían muy tontorronas con el liquidito en cuestión…
Ya se ve que gente tonta, pero que muy tonta, ha existido siempre. 
Y lo que nos queda.


Mataderos y coches negros

“Puede elegir el color que quiera, siempre y cuando el color sea negro”.
Algo así dijo Henry Ford sobre el Ford Modelo “T”. Sólo estaba disponible en negro, y la razón era que éste era el color (“Japan Black”) que más rápido se secaba, porque el método de producción que su empresa había desarrollado era tan eficiente que era el secado de la pintura lo que lo ralentizaba.
La línea de ensamblaje, un concepto tan natural y evidente hoy en día, fue desarrollado por los ingenieros de Ford durante años de iteraciones, pruebas y errores, idea que surgió a partir de la visita que uno de ellos, William “Pa” Klann, realizó a un matadero.
En el matadero observó como las animales eran “desensamblados” , con el animal colgado de una cinta y los operarios realizando de forma eficiente y rápida tareas repetitivas. William, de vuelta al trabajo, le comentó la idea de hacerlo al revés para construir un coche.
Ideas que evolucionan, unas a partir de otras, de un area a otra. Y de paso, efectos colaterales inesperados, como el color negro que invadió durante años las calles.


Otro café…

¿Somos buenos por naturaleza y es la “sociedad” la que nos corrompe? ¿O somos unos bichos y sólo nos comportamos debidamente gracias a las influencias positivas que la “sociedad”, con esfuerzo, pueda proveer?
No es una cuestión sin importancia, porque en función de como respondamos así será nuestra percepción de la gente que nos rodea.
Por supuesto la realidad no es en blanco y negro, la realidad puede estar en algún punto intermedio. El punto intermedio está para mí en pensar que no somos ni buenos ni malos, somos seres sociales, de tal forma que es difícil separar al individuo de la sociedad en la que vive. Así que la pregunta de ser bueno o malo podría trasladarse a la sociedad en sí misma. 
¿Es buena o mala la sociedad en la que vives? Otra pregunta peliaguda, por la esencia misma del concepto bueno/malo. Las sociedades son como seres vivos, que evolucionan y se adaptan a su entorno. Pueden ser depredadoras, nutriéndose de otras que se comportan como presas, unas tiene más éxito y sobreviven, otras perecen en el intento. Lo de bueno o malo dependerá de su grado de éxito y de amenaza hacia otras sociedades.
¿Conclusión? Que necesito otro café, porque he perdido el hilo de lo que quería contar…

Invasión Extraterrestre

Una especie alienígena está atacando el planeta Tierra. Los seres humanos son diezmados por unos seres que han llegado para acabar con nosotros. Todas las naciones del mundo se unen para luchar contra el invasor…
Todas las naciones se unen para luchar contra el invasor…
Tiene sentido, ¿no? Si nos atacan desde fuera, olvidamos nuestras diferencias y luchamos juntos contra el enemigo común.
Si tiene sentido hacer esto contra un enemigo extraterrestre, ¿por qué no lo tiene cuando luchamos contra un enemigo común microscópico, como el Covid-19?

Origen humilde y anodino

La escritura y las matemáticas se desarrollaron para gestionar mejor la producción de grano, calcular el material para construir un templo, medir el area de un palacio o para cobrar impuestos.
No eran un fin en si mismo, sino un medio para conseguir uno de esos objetivos burocráticos. Pero, sin realmente pretenderlo, el efecto colateral fue el desarrollo de sistemas que abrieron la puerta a la creatividad y a la ciencia.
De los escritos sumerios que enumeran objetos y animales a El Quijote, de los cálculos, de los problemas geométricos de los babilonios a la Teoría de la Relatividad o llegar a la Luna.
Unos orígenes humildes y anodinos no impide alcanzar metas grandiosas.