Imponer vs Contribuir

Pagar impuestos no mola. Pero, bueno, en realidad sí mola.

La propia palabra “impuesto” no ayuda a percibirlos de una forma positiva. “Imponer” implica obligación, coherción, falta de libertad y, si me apuras, sugiere incluso algo de violencia.

Pero con los impuestos se hacen cosas chulas: carreteras, hospitales, escuelas, cultura… Pagar impuestos implica contribuir al bien común y eso es algo bonito, ¿no?

Vale, que hay otras cosas que no molan: corrupción, despilfarro, demasiados políticos y funcionarios, armas… Pero todo esto se puede arreglar, es cuestión de ponerse y ser más exigente, tener más controles, más eficiencias, y, por qué no, cambiar la percepción de los impuestos, empezando por el nombre.

¿Y si los llamaramos de otra forma? ¿Algo que implique ideas más positivas? Algo relacionado con contribuir, ayudar, cooperar…

Las palabras son importantes.

Predecir la Historia

En el libro de Isaac Asimov “Fundación e Imperio”, Hari Seldon es un científico que ha desarrollado un método que predice la Historia. “No hay método matemático que pueda predecir el comportamiento de un ser humano, pero predecir el comportamiento de mil millones de personas es otra cosa”. Con su método es capaz de anticipar la caída de todo un imperio intergaláctico con miles de años de antelación.

Esta idea está basada en la aparente contradicción de La ley de los Grandes Números: no es posible adivinar el resultado del lanzamiento de un solo dado, pero si lo lanzas 10.000 veces podemos calcular una muy buena aproximación a los resultados finales.

¿Cuánto tardarán las “Ciencias” Sociales en predecir la Historia? Todavía no ha aparecido un Hari Seldon que haya desarrollado el método, pero muy posiblemente una “Ley Social de los Grandes Números” acabará por ser descubierta.

Derechos No Universales

Unos 620 km separan Arlit, en Niger, de Tamanrasset, en Argelia, una distancia parecida a la que hay entre Madrid y Barcelona.
Es una ruta habitual para las mafias de inmigración clandestina. En septiembre salió un convoy, pero sufrieron una averia en mitad del desierto, como consecuencia murieron 87 personas, 48 niños, 32 mujeres y 7 hombres, probablemente de sed.
 
 
Hace pocas semanas murieron cientos de personas en una barcaza que naufragó cerca de Lampedusa, una pequeña isla italiana cercana a las costas africanas.
 
 
Yo soy un inmigrante español que vive y trabaja en el Reino Unido desde hace unos años. Vine en busca de trabajo, lo conseguí, estoy integrado en este país. No tuve ningún tipo de problema ni para venir, ni para integrarme, porque tengo la suerte de haber nacido en España.
Algo no funciona si no todo el mundo tiene derecho a trabajar, a labrarse un futuro mejor, si simplemente por acercarse a lugares donde tienes la esperanza de mejorar te estás jugando la vida.