Una funcionaria descubre que cada palabra que decimos queda anotada en una Cuenta de Pérdidas y Ganancias.
Religión
El algoritmo del karma sigue usando tablas de bueyes y ovejas. Y claro, el ghosting lo vuelve loco.
Conservamos el envoltorio de las costumbres mucho después de que su significado original se haya evaporado.
Si la historia de la Tierra cupiera en un día, los humanos llegaríamos a las 23:58. ¿Dudaría Dios en entregarnos el mundo?
Desde muy arriba se pierde la humanidad. Quizá por eso ni Dios acierta con la perspectiva.
Pingüinos que no vuelan, ratas condenadas a roer. Prefiero pensar que es el azar y no un diseñador chapucero.