Ovejas Eléctricas

Durante el último año he tenido la suerte de viajar a Tokio un par de veces. Siempre es fantástico viajar pero es especialmente fascinante visitar lugares que se alejan tanto de nuestro día a día.

Pero el aspecto que me apetece destacar ahora es como las películas encauzan nuestras experiencias en la vida real. Recuerdo un domingo por la mañana, lluvioso, oscuro, desayunando en un bar situado en la primera planta de un edificio. A través de sus ventanas se veían los gigantescos carteles luminosos y era inevitable sentir la sensación de estar dentro de Blade Runner, que varias naves estaban sobrevolando la calle, que Rick Deckard estaba desayunando justo detrás de mí, que el que me servía la comida era un replicante.