Al menos el profesor de física cuántica tiene la valentía de reconocer que no lo entiende.
Autor: Sergio Rozalén
Escribir es viajar en el tiempo: mandar mensajes al futuro para no olvidarte de quién fuiste.
Cuando se creó el mundo no existían las palabras. Puede que vuelva a ser así.
¿Soy algo más que un loro que repite los mantras de su tiempo? Una reflexión sobre la fiebre de la IA, con final escrito por ella misma.
Conservamos el envoltorio de las costumbres mucho después de que su significado original se haya evaporado.
Una alegría extraña, casi culpable. Y la esperanza de que todo esto solo sea una gripe.
En uno de los futuros posibles seremos las mascotas de la IA. Y es de los más benevolentes.
Una canción olvidada en un disco duro, una IA musical y la pregunta de dónde acaba la creatividad humana.
Acabo de autopublicar Algoritmos Imperfectos, el segundo libro de la serie Futuros Imperfectos.
El horizonte ya no está donde alcanza la vista: está en nuestras pantallas.
Si Chesterton escribiera hoy El hombre que fue jueves, ¿quiénes serían los anarquistas?
Una familia que se compra un poeta como quien compra una mascota. Y la ciencia como hermana de la poesía.
Orgullo de padre, subjetivo y probablemente exagerado, por la primera canción de mi hija.
El Padrino con otro reparto, gracias a la IA. Suena divertido. También da un poco de miedo.
Antes había que buscar el vinilo. Ahora basta un clic, y quizá por eso la canción vale menos.
Mi microrrelato El Relato Olvidado quedó segundo finalista en el certamen de Nambroca.
Un escritor ruso, un abogado indio en Sudáfrica y unas cartas que cambiaron el siglo XX.
Seis episodios sobre un futuro cercano. Por qué Black Mirror sigue siendo una serie para ver y comentar.
Ganar 100.000 dólares al día desde el año 1 y aun así no llegar a la fortuna de Elon Musk.
Una ciudad feliz que depende del sufrimiento de un niño. ¿Te suena? Vivimos en ella.