Una familia que se compra un poeta como quien compra una mascota. Y la ciencia como hermana de la poesía.
Poesía
No soy un gran lector de poesía. Lo intento, pero lo mío son los versos claros de Lichis y El Kanka.
Érase una vez un poeta que escribía los versos más bellos y que nunca quiso enseñárselos a nadie.
«Verde que te quiero verde, verde viento, verdes ranas…». Detrás de cada obra maestra hay un amigo que dijo «dale otra vuelta».
Rimbaud cambió la pluma por las armas. Quizá solo cambió unas armas por otras.
Cuando un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno, gases ambos a temperatura ambiente, se unen aparece un […]