Predecir la Historia

En el libro de Isaac Asimov “Fundación e Imperio”, Hari Seldon es un científico que ha desarrollado un método que predice la Historia. “No hay método matemático que pueda predecir el comportamiento de un ser humano, pero predecir el comportamiento de mil millones de personas es otra cosa”. Con su método es capaz de anticipar la caída de todo un imperio intergaláctico con miles de años de antelación.

Esta idea está basada en la aparente contradicción de La ley de los Grandes Números: no es posible adivinar el resultado del lanzamiento de un solo dado, pero si lo lanzas 10.000 veces podemos calcular una muy buena aproximación a los resultados finales.

¿Cuánto tardarán las “Ciencias” Sociales en predecir la Historia? Todavía no ha aparecido un Hari Seldon que haya desarrollado el método, pero muy posiblemente una “Ley Social de los Grandes Números” acabará por ser descubierta.

Interpretaciones

Pues resulta que David Mitchel, el autor del libro “Cloud Atlas”, cuya versión cinematográfica tanto me gustó, dice que “los personajes principales son reencarnaciones de la misma alma… identificadas por una marca de nacimiento”.

Pues vale, me acojo a aquello de que las interpretaciones de una obra son múltiples, no tienen por qué estar de acuerdo ni con las mismísimas intenciones del autor. Yo me lo tomé como las personas nos influenciamos las unas con las otras a lo largo del tiempo, con efectos incluso en siglos posteriores. Él le da el toque esotérico de las reencarnaciones, algo que a mí me sobra. El resultado en todo caso es muy interesante.

El culebrón del Fin del Mundo

El proyecto SETI ha encontrado vida inteligente. Señales equivalentes a nuestras emisiones de radio y televisión que después de un enconado debate entre científicos y gobernantes son emitidas en abierto a todo el planeta. Películas, documentales, publicidad, noticias transmitidas hace cientos de años, toda la humanidad está enganchada a este gran hermano galáctico durante décadas, mientras esperamos que los mensajes que les enviamos lleguen a su destino, algo que no sucederá hasta dentro de varios siglos. 
Pero las noticias se vuelven más oscuras, una guerra ha empezado, seguimos con el corazón en un puño la evolución de un conflicto planetario que incrementa paulatinamente su grado de crueldad y exterminio. 
Después de unos años llega el silencio…Ya no escuchamos nada…