Entender el contexto

Mi hijo de trece años está leyendo “20,000 leguas de viaje submarino”. En uno de los párrafos, el narrador cuenta que los pasillos del submarino estaban iluminados con luz eléctrica.

Para entender debidamente el libro hay que recordar que la luz eléctrica todavía no era algo habitual en aquella época. Diversos inventores habían desarrollado varios tipos de bombillas, pero no fue hasta unos diez años después que Edison tuvo éxito al comercializarlas. Así que esa línea de “pasillos iluminados eléctricamente” era una visión comparable hoy a la de ordenadores cuánticos, o viajes a Australia en dos horas.

Tener presente el contexto ayuda a disfrutar más las historias que lees, y a entender mejor su significado.