Mucho lío para ser hecho por alguien

Las salpas son unos seres marinos similares a las medusas, con un cuerpo translúcido y un incipiente sistema nervioso. Ver este ser es como ver un ser de otro planeta. Y lo mismo se puede decir de multitud de otros seres, marinos, microscópicos, insectos… La increíble variedad de seres vivos es otro síntoma de que en este planeta, en este Universo, somos sólo una más de las posibilidades en las que se ha manifestado la vida, que todo esto que está montado a nuestro alrededor no fue hecho para nosotros, que no somos el centro de nada.

Supervivencia por guapos

Los perros adoptaron hace decenas de miles de años una estrategia evolutiva basada en lo monos que son cuando son unos cachorritos. No hay una única explicación para nada en la vida y, además de las caritas de pitiminí que nos ponen, su supervivencia está vinculada a más factores, pero este de lo guapos que se nos ponen es uno de los factores más importantes. Imagínate a un ser humano hace 50.000 años, encuentra unos cachorros de lobo, tan monos ellos, tan juguetones… La estrategia de los gatos es parecida, aunque ellos dejan de ser juguetones en cuanto se hacen mayores.

Pero en ambos casos, perros y gatos, durante miles de años tenían una función: ayudar con el ganado, proteger a la familia, cazar ratones… Los perros, y hasta los gatos, se lo tenían que currar. Sin embargo, en el último siglo ese servicio que las mascotas daban ya no tiene sentido. No hay ratones en los pisos, el perro no tiene que cuidar a las ovejas o protegerlas de los lobos, y en cuanto a perros guardianes… la mayoría de los perros que viven en las casas se asustan al menor ruido.

Entonces, ¿qué ha pasado? Que somos los humanos los que nos hemos convertido en mascotas de los perros y los gatos. Los alimentamos, los paseamos, les damos atención médica…

Son los putos amos de las estrategias evolutivas. 

Errores

 

Un proceso imperfecto, en le que se cometen errores, puede resultar en algo que mejore el punto de partida.

Nosotros mismo, los seres humanos, somos el resultado de un defectuoso proceso de copiado en el que una ameba, millones de años después, puede evolucionar hasta convertirse en Donald Trump.

De acuerdo, no es el mejor ejemplo para defender este punto de vista, pero tú ya me entiendes…

Mataderos y coches negros

“Puede elegir el color que quiera, siempre y cuando el color sea negro”.
Algo así dijo Henry Ford sobre el Ford Modelo “T”. Sólo estaba disponible en negro, y la razón era que éste era el color (“Japan Black”) que más rápido se secaba, porque el método de producción que su empresa había desarrollado era tan eficiente que era el secado de la pintura lo que lo ralentizaba.
La línea de ensamblaje, un concepto tan natural y evidente hoy en día, fue desarrollado por los ingenieros de Ford durante años de iteraciones, pruebas y errores, idea que surgió a partir de la visita que uno de ellos, William “Pa” Klann, realizó a un matadero.
En el matadero observó como las animales eran “desensamblados” , con el animal colgado de una cinta y los operarios realizando de forma eficiente y rápida tareas repetitivas. William, de vuelta al trabajo, le comentó la idea de hacerlo al revés para construir un coche.
Ideas que evolucionan, unas a partir de otras, de un area a otra. Y de paso, efectos colaterales inesperados, como el color negro que invadió durante años las calles.


Origen humilde y anodino

La escritura y las matemáticas se desarrollaron para gestionar mejor la producción de grano, calcular el material para construir un templo, medir el area de un palacio o para cobrar impuestos.
No eran un fin en si mismo, sino un medio para conseguir uno de esos objetivos burocráticos. Pero, sin realmente pretenderlo, el efecto colateral fue el desarrollo de sistemas que abrieron la puerta a la creatividad y a la ciencia.
De los escritos sumerios que enumeran objetos y animales a El Quijote, de los cálculos, de los problemas geométricos de los babilonios a la Teoría de la Relatividad o llegar a la Luna.
Unos orígenes humildes y anodinos no impide alcanzar metas grandiosas.


Evolución de la Miopía (y de los Gilipollas)

Soy miope, no mucho, pero miope. Y supongo que hace unos pocos miles de años lo hubiera tenido crudo para sobrevivir. El tigre dientes de sable de turno me habría almorzado a mí antes que a mi compañeros de tribu no miopes. Cosas de la Naturaleza, que no se anda con chiquitas, la muy cabrona. Y si me hubiera almorzado antes de tener hijos mi potencial estirpe de descendientes miopes se habría acabado ahí mismo, a los pies de ese tigre panzón.

Hoy en día ser miope no es una desventaja, el contexto ha cambiado. Puede incluso ser una ventaja: si te quedan bien las gafas, hasta puedes parecer más interesante y tener más éxito reproductor.

Las preguntas entonces son las siguientes.

¿Cómo puñetas sobrevivieron los pocos miopes antecesores de todos los miopes de hoy en día? ¿Por pura chiripa? Supongo que el ratio de supervivencia era bajo, pero alguno se libraba y llegado en momento adecuado, en el que el contexto es más favorable, se extienden.

Y por otro lado, ¿qué otras deficiencias hoy en día se expanden gracias a que el entorno ha cambiando? Así de primeras se me ocurre una: la gilipollez.

Si eras muy tonto en el pasado el tigre te acababa comiendo, seguramente. Me imagino a un gilipollas en medio de la selva haciendo ruido como si estuviera en la ruta del bacalao, y claro, ¡zasca!, almorzado. Hoy en día, en cambio, miro alrededor y veo muchos gilipollas, por lo que algo el entorno se les ha vuelto más favorable. Y no sólo sobreviven sino que tienen hijos y sus estirpes se extienden.

Seguiremos investigando.

Salamandras quietas-parás

Unos científicos del Reino Unido y Hungría han estudiado durante años unas salamandras ciegas que viven bajo el agua en la oscuridad de unas cuevas. 
Pueden vivir cien años y son capaces de reducir su metabolismo y permanecer “quietas-parás” durante años. 7 años es el récord por ahora. En su ecosistema no tienen depredadores que les puedan atacar, lo que les permite ese nivel de despreocupación, y la principal causa para desperezarse que tienen es cuando les apetece aparearse, cosa que sólo sucede cada 12.5 años… Vamos, que la libido lo que se dice desaforada no la tienen.
Una muestra más de lo joputa que puede ser la Madre Naturaleza. Millones de años de Evolución para acabar haciendo un un-dos-tres-pollito-inglés durante años. 
Y también digno de destacar a esos científicos que anotan minuciosamente durante ¡décadas! si tal o cual salamandra se ha apareado o ha movido la barbilla. 
Como dijo el torero El Gallo cuando le presentaron a Ortega y Gasset y le dijeron que era filósofo: “Hay gente pa tó”.

La Evolución se basa en cagadas que salen bien por pura chiripa. Y podía haber salido de otra forma.

  • Aves lecheras: Hay algunos mamíferos que vuelan, como los murciélagos. Algunos de éstos podríán haber sido domesticados, y aprovechados para labores lácteas.
  • Una especie de Neandertal, del género Homo, pero con capacidades intelectuales de un niño de 3 años, podría haber sobrevivdo y haber sido “domesticada” por los seres humanos para el trabajo duro en el campo o en minas. La selección artificial a la que habrían sido sometidos habría producido una variedad de “razas” tan disitintas las unas de las otras como las de los perros hoy en día.
  • Serpientes voladoras: tienen alas, vuelan de forma grácil, pero al llegar al suelo reptan.
  • Una especie de Avispas carnívoras, del tamaño de un puño. Varias de ellas pueden desollar a una persona en 10 minutos.
  • Canguro planeador: sus pontentes saltos, junto con unas patas delanteras con “colgajos”, les permiten planear distancias de hasta 1 kilómetro.
  • Monos cantadores de blues. En unas escondidas selvas del Congo, se pueden escuchar los cánticos de unos monos que se asemejan mucho a canciones de blues.
  • Osos Karatekas: los osos evolucionan hasta dejar esa imagen pesada y descomunal; ahora son esbeltos y musculados, al estilo Bruce Lee. Algunas especies han desarrollado para sobrevivir unas técnicas de ataque y defensa muy parecidas a las de los karatekas.
  • Ratas Alien. Una especie de roedor ha desarrollado un mecanismo de reproducción a partir del cual las hembras, después de haber sido fecundadas por el macho, expulsa sus óvulos al aire para que puedan ser contagiados a otros mamiferos de mayor tamaño, como perros, gatos o personas, de tal forma que el feto se desarrolla en el estómago de sus huéspedes, hasta que después de 3 meses son expulsados por el ano.
  • Roedores pelota: alcanzan grandes velocidades corriendo, entonces se enroscan en sí mismos hasta tener forma de pelota de tenis, rodando a gran velocidad. Se desenroscan levemente para darse de nuevo impulso, se vuelven a enroscar…
  • Mamífero globo. De pequeño tamaño, su digestión genera una serie de gases que se acumulan en su abdomen hinchado, lo que les permite levitar en el aire y volar como un globo aerostático.

    La perspectiva y los besugos

    ¿Que qué opino de esto o de lo otro? Pues depende desde que punto de vista lo mire. Pongamos el caso de un besugo que me estoy comiendo. Lo tengo ahí enfrente, con su guarnición, con su mirada perdida, su presentación impecable. Me lo voy a zampar, es ley de vida, los seres humanos comemos besugos. Pero si lo miras en perspectiva, el azar nos ha puesto ahí, frente a frente, sin que ninguno de nosotros dos hayamos tenido mucho que ver con el encuentro. 
    Este besugo, como yo, tuvo unos padres, y esos padres otros, y así sucesivamente. Si rebobinamos lo suficiente, ponle que unos millones de generaciones, resulta que tanto el pescado como yo compartimos un mismo ancestro acuático. En algún momento de la evolución, los seres humanos y los besugos empezaron su divergencia, yo tuve la ¿suerte? de ser descendiente de la rama que acabarían sirviendo besugos al horno con patatas. Y el infeliz que está frente a mí acabó, pues eso, estando frente a mí.
    Esto explica muchas cosas. Como que tengamos la sensación de que halla tantos seres humanos que se comporten como besugos. Lo que te da por pensar, ¿habrán besugos que se comporten como humanos? No sé, a lo mejor, allá por los fondos marinos, hay besugos que recalifican terrenos, se hacen selfies o cantan trap.
    En fin, que me lo voy a comer. Me acabo de informar, y el besugo no es tan inocente como lo pintan: resulta que es un depredador, que se como otros peces más pequeños, incluso las larvas y los huevos de otros. Qué cabrón… pues resulta que sí, que sí tiene ese aire hijoputesco que tenemos los humanos.
    No sé si será cosa de la perspectiva o qué, pero este besugo a la madrileña está de puta madre…

    Bases genéticas del nepotismo en el Tribunal de Cuentas

       El Tribunal de Cuentas nos ha entretenido últimamente con unos cuantos titulares. Total, porque la proporción de familiares en sus filas parece un tanto sospechosa. Y, vale, llama la atención, pero no seamos demasiado cruéles con ellos, ya que no son más que víctimas de una inercia biológica a la que han sido arrastrados sin saberlo.

       Estudios científicos muestran que hasta las amebas caen en la tentación del “favoritismo por parentesco” cuando la comida escasea. También las arañas, los primates, las ardillas o la avispas cometen este pecado, cosa de la evolución y sus genes egoístas.

       Así que no nos pasemos con este grupo de incomprendidos funcionarios, porque seguramente se trata simplemente de unos seres que, por debilidad, por despite, quién sabe, quedaron un par de pasos atrás en la Evolución, incapaces de reprimir sus instíntos mas básicos, esos que todavía les vinculan con el entrañable reino de los protozoos.