David Trueba decía que solo tenemos un pensamiento original en la vida. Yo sigo buscando el mío.
Autor: Sergio Rozalén
El paso del tiempo es una cabronada: lo que ganas por un lado, lo pierdes por otro.
Una máquina de la verdad en cada móvil. Una sociedad sin mentiras. No suena bien, ¿verdad?
Pensaba que todos habíamos sentido alguna vez que vivimos en El show de Truman. Al parecer no.
Nadie esperaba que el cómico estuviera a la altura. Nuestro pasado no siempre predice cómo responderemos.
Las ideas viajan como virus y se pelean por nosotros. Quizá no somos más que sus huéspedes.
Un episodio de Friends reducido a la mitad y Algo pasa con Mary cortada en un avión: la censura según el país.
No puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo. Salvo que tengas buena publicidad y presupuesto.
Hay palabras que viven encerradas en los libros y quieren salir. Yo voy a empezar por «zafio».
Cuando un periódico cobra por anunciar a una vidente con un 90% de aciertos, se vuelve cómplice.
Ni sabemos cómo se llama el árbol que nos da sombra mientras whatsappeamos.
Entre quimeras, IA y metaversos, los filósofos del futuro lo van a tener crudo. Sobre todo si son monos.
EE. UU. ganó las batallas y perdió la guerra. Simon Sinek explica por qué: jugaba a otro juego.
Cómo reconocer a un charlatán por su discurso. Y, sobre todo, cómo reconocerlo en nosotros mismos.
Trabajo en análisis de datos y a veces me siento más Goebbels que San Juan Bautista.
Una conspiración que lleva 50 años circulando en Rusia salió de una novela. La ficción también fabrica realidad.
Me siento republicano, pero no tengo prisa. Me explico.
El coche eléctrico ya existía en 1897. Lo que lo devolvió a la vida vino de los portátiles y los móviles.
Zhuang Zhou soñó que era una mariposa. 2.400 años después, Matrix le da la razón.
Un robot 50.000 veces más listo que un humano usado para abrir puertas. Normal que se deprima.