Newton podía calcular el movimiento de las estrellas, pero no la locura de los hombres. Nosotros tampoco.
Historia
Como en Hollywood, quizá la historia tenía otros actores para los papeles de dictador. Por desgracia, estos los clavaron.
Un circo del siglo XIX ayudó a construir la identidad nacional de Estados Unidos. Y su ritual del himno.
Buscaba la fuente de la eterna juventud y encontró La Florida. Y una flecha envenenada.
Rimbaud cambió la pluma por las armas. Quizá solo cambió unas armas por otras.
EE. UU. ganó las batallas y perdió la guerra. Simon Sinek explica por qué: jugaba a otro juego.
Una conspiración que lleva 50 años circulando en Rusia salió de una novela. La ficción también fabrica realidad.
Me siento republicano, pero no tengo prisa. Me explico.
El coche eléctrico ya existía en 1897. Lo que lo devolvió a la vida vino de los portátiles y los móviles.
Zhuang Zhou soñó que era una mariposa. 2.400 años después, Matrix le da la razón.
Cada vez que escaneas un código QR estás tocando, sin saberlo, un tablero de Go de hace milenios.
Hace unos siglos me habrían quemado por mi trabajo: predecir el futuro. Ahora uso Python en vez de hígados de pajarito.
Una amenaza pronunciada por desesperada bravuconería puede atravesar veinte años y cambiar el destino de un clan.
Rusos y americanos juegan al Risk y nosotros somos casillas del mapa. Puestos a elegir, con dolor, los americanos.
Con una infancia normalita no da para levantar imperios. Lo de Napoleón tuvo que tener su aquel.
Si Gibraltar es británica desde 1713, ¿por qué no podría haber sido española una ciudad de Cornualles?
Un país de corta y pega que acabó siendo primera potencia mundial: Luisiana, Florida, Alaska, medio México… y un nacionalismo para pegarlo todo.
Robespierre empezó oponiéndose a la pena de muerte y acabó guillotinado en la misma plaza donde rodaron más de mil cabezas.
Roma dominó durante siglos gracias a su capacidad de organizarse. Hoy la tecnología empuja hacia algo más plural, dinámico y ruidoso.
No es la primera vez que una guerra empieza con una mentira. Putin no es muy original en esto de inventarse una excusa para invadir.