Igualdad, no de beneficios, sino de oportunidades

¿Por qué el mundo es tan desigual? La riqueza de unos países contrasta con la pobreza de otros, y dentro de un mismo país también existen desigualdades.

Sólo las sociedades más simples y primitivas no han sido desiguales, por lo que la desigualdad es inherente al crecimiento y al aumento de la complejidad.

Los ideales de igualdad se basan en motivos muy nobles pero luchan contra la esencia misma de la sociedad. La complejidad implica reparto del trabajo, lo que a su vez conlleva diferentes skills, esfuerzos, capacidades, motivaciones. En esa complejidad es muy difícil encontrar el ideal de “igualdad”. ¿Qué es ser iguales? ¿Ganar lo mismo, disfrutar de privilegios sin importar tu contribución al grupo?

Igualdad de beneficios no es lo que realmente necesitamos, lo que necesitamos es igualdad de oportunidades y justicia en el reconocimiento del esfuerzo y la contribución de cada uno.