Reconciliación

Un exiliado ofrece un abrazo de reconciliación a mi abuelo, pero éste le tumba de un puñetazo. “Como te vuelva a ver por aquí te mato”. Cuarenta años después mi abuelo no supo perdonar la tarde de Agosto en la que un amigo le salvo la vida al apartar en el último momento la escopeta que le apuntaba, consiguiendo que la bala apenas le rozara el cabello.