Acumular conocimiento en un trozo de plástico

Hemos alcanzado un desarrollo tecnológico inimaginable en apenas unos miles de años, un crecimiento exponencial basado en la acumulación de conocimiento y de cultura. Pero el conocimiento está empezando a almacenarse en dispositivos que requieren de sofisticados artilugios para ser aprovechados: por ejemplo, una memoria USB que contenga toda la información de la Enciclopedia Británica seria absolutamente inservible en medio de la selva o ante un fallo del suministro eléctrico. Los soportes de papel están sufriendo un lento pero constante retroceso, y acabarán convirtiéndose en artículos de coleccionista, al estilo de los vinilos a estas alturas del siglo XXI. Pronto todo el conocimiento estará en una “nube”, estará supuestamente al alcance de todos, etéreo, inabarcable. Pero un suceso de carácter global, del estilo de una catástrofe natural o una crisis energética, nos dejaría con el culo al aire, esa nube de conocimiento podría esfumarse y nos daríamos cuenta que no somos nadie sin el Google o la Wikipedia a mano.