Pastillas para apostar

Unas pastillas para el Alzheimer provocó que algunos de sus pacientes se volvieran apostadores compulsivos. Éste es uno de los ejemplos que David Eagleman pone en su artículo, The Brain On Trial, para mostrar como una pequeña alteración en la química de nuestro cerebro puede cambiar significativamente nuestro comportamiento. Pone en duda incluso la esencia misma de la voluntad propia al indicar que la mayoría de actos criminales son consecuencia de algún tipo de “configuración” diferente en el cerebro de los “malos”.

Pone ejemplos de como personas que han tenido comportamientos totalmente normales se han vuelto pedófilos o se han subido a un campanario a pegar tiros porque sus cerebros fueron afectados por tumores.
Sin llegar a estos extremos, si el “equilibrio químico” es tan importante entonces nuestro día a día puede verse afectado de forma mucho más sutil por lo que comemos y bebemos. Quién sabe, a lo mejor el pepino nos pone pesimistas, el ajo más brillantes y las salchichas de Frankfurt más románticos.
Así que hay que ponerse manos a la obra para encontrar la combinación de alimentos personalizada que mejore nuestro rendimiento y estado de ánimo. Salud.

Publicado por

Sergio Rozalén

En los ratos libres intento escribir lo que se me pasa por la cabeza. Pido disculpas de antemano.

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