Predisposición a creerse los malos augurios

Hace 50,000 años, si estabas recogiendo bayas en medio de la sabana y un congénere gritaba “!León, león!” habían dos opciones: o salir por piernas o girarse para ver que pelazo tenía el felino. Puede que lo del aviso fuera una broma del graciosillo de la tribu, pero es poco probable que hoy en día existan descendientes de individuos que optaran por la segunda opción porque un día u otro el león aparecía, así que seguramente todos somos familiares de los razonadamente cobardes/precavidos que optaban por salvar el pellejo.

Hay quien diceque esto ayuda a explicar porque la gente tiende a creerse más las predicciones negativas, catastróficas, que las positivas. Una especie de negatividad genética que nos pone en alerta por lo que pueda pasar.

Publicado por

Sergio Rozalén

En los ratos libres intento escribir lo que se me pasa por la cabeza. Pido disculpas de antemano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s