Sin Censar

Sentado en el parque he visto una abeja que revoloteaba de flor en flor, cumpliendo su parte en el engranaje del ecosistema. No voy por el lado cursi, lo que me ha venido a la mente es que esa abeja vive en mi ciudad pero no está censada, no paga sus impuestos. Como ella las ratas, las cucarachas, las hormigas… Se puede vivir en esta sociedad sin que te tengan fichado.