Bases genéticas del nepotismo en el Tribunal de Cuentas

   El Tribunal de Cuentas nos ha entretenido últimamente con unos cuantos titulares. Total, porque la proporción de familiares en sus filas parece un tanto sospechosa. Y, vale, llama la atención, pero no seamos demasiado cruéles con ellos, ya que no son más que víctimas de una inercia biológica a la que han sido arrastrados sin saberlo.

   Estudios científicos muestran que hasta las amebas caen en la tentación del “favoritismo por parentesco” cuando la comida escasea. También las arañas, los primates, las ardillas o la avispas cometen este pecado, cosa de la evolución y sus genes egoístas.

   Así que no nos pasemos con este grupo de incomprendidos funcionarios, porque seguramente se trata simplemente de unos seres que, por debilidad, por despite, quién sabe, quedaron un par de pasos atrás en la Evolución, incapaces de reprimir sus instíntos mas básicos, esos que todavía les vinculan con el entrañable reino de los protozoos.