Identidades

Los medios de comunicación y transporte fueron determinantes en los últimos siglos en la formación de las identidades nacionales.

El ámbito local y “nacional” de estos medios provocaba que leyeras noticias sobre tu entorno geográfico y que fuera más fácil viajar a Madrid que a París o Estocolmo. Con el paso de unas cuantas generaciones este “bias” cognitivo favorece el desarrollo de las identidades nacionales. De hecho las tensiones territoriales e independentistas son fruto del mismo fenómeno.

Pero el alcance de los medios de comunicación y transporte en las últimas décadas ha generado la aparición del “globalismo”, la sensación de que pertenecemos a un mundo más global, al ser capaces de informarse al mismo nivel de lo que ocurre ha 20 km de tu casa o a 2.000.

A su vez, surge un nuevo tipo de identidad, más relacionada con las afinidades e intereses que en ámbitos geográficos. De esta forma tenemos seguidores de Trump en Recoletos o de Ariana Grande en Tanzania.

Unas pocas generaciones más y las identidades nacionales no tendrán la relevancia de hoy, y serán reemplazadas por un mejunje que no será simple de gestionar.