Por tu cara bonita

En Mercadona están instalando un sistema de reconocimiento facial para detectar ladrones “registrados”.

Hace un barrido de las caras en 0.3 segundos, las coteja con un listado de personas que tienen un expediente judicial abierto por robar en Mercadona, y alerta de la presencia de estos individuos si están en el establecimiento. Después de estos 0.3 segundos borra el resto de datos.

Están teniendo los primeros problemas con la Agencia de Protección de Datos, pero supongo que acabarán implantándolo. Y en principio no me parece mal, porque este tipo de sistemas pueden ser útiles.

El problema es eso de “bien utilizado”. Personalmente confío en la buena fe Mercadona, pero estos sistemas acabarán implantandose en todos los establecimientos, desde las grandes superficies hasta el pequeño local de barrio en el que compras papel de regalo. Cuando estos sistemas sean ubicuos, ¿como verificar que se utilizan de forma razonable?

Complicado, pero se puede hacer. Para los locales que lo utilizan estos sistemas serán como cajas negras que no controlan, que no entienden, de la misma forma que no podemos saber como Google Maps calcula la mejor ruta para llegar a un sitio. La regulación entonces recaerá en las pocas empresas que gestionen estos sistemas, porque sólo un puñado de empresas estarán capacitadas y tendrá el permiso para hacerlo. Y al ser pocas empresas el control será menos complejo.

¿Y qué pasa con los hackers? ¿Y qué pasa con otras organizaciones que utilicen esta tecnología para fines más oscuros? ¿Y qué pasa con los Gobiernos?

Demasiado tarde. La tecnología ya está aquí, todas esas malas cosas van a suceder, lo queramos o no. Es como el control de armas. En Europa que existan armas no es un gran problema de seguridad ciudadana, porque no están a disposición del público en general. Aunque los grupos mafiosos las utilizan para sus fines delictivos. En Estados Unidos han optado por el derecho de tener armas hasta en el baño, ellos sufren un problema de violencia mucho mayor del que existe en Europa.