El pionero

Person walking down a long white corridor lined with numbered doors A lone person walks through a bright, minimalist corridor lined with numbered doors.

Despertó en un pasillo infinito. La única puerta que había tras él se cerró con el sonido de un cerrojo que caía.

Enfrente, puertas y más puertas al otro lado de aquel corredor, cada una con palabras escritas en un lenguaje desconocido.

Se asomó a una, vio otro pasillo con una única puerta a un lado y un número incontable al otro. Inspeccionó otra, y otra. Cada pasillo era diferente: el color, la luz, el olor.

Algo le atrajo de la puerta que decidió cruzar.

Caminó por el nuevo pasillo que nunca acababa, observando aquellas palabras indescifrables. Otra intuición le empujó a atravesar otro umbral. Encontró otro corredor, otra retahíla incontable de puertas.

Volvió a elegir otra, luego otra, una sucesión de opciones que nunca nadie había elegido antes. A veces las puertas se cerraban con suavidad, otras eran portazos que le provocaban remordimientos.

Perdió la cuenta de los umbrales cruzados cuando se percató de que el número de puertas ya no era interminable.

Atravesó más umbrales, las opciones siguieron reduciéndose hasta que llegó el momento en el que quedó solo una.

Intentó, inútilmente, abrir la que había dejado atrás. Al fin, con aire resignado, abrió la última puerta.