Hipnotizado para matar

Derren Brown es un conocido mago en el Reino Unido desde hace ya unos cuantos años. Presenta unos interesantes programas de televisión en los que no sólo exhibe sus intrigantes dotes de mentalista sino que lo hace de una forma didáctica, poniendo de manifiesto lo que nuestra mente puede hacer para confundirnos y sorprendernos. Además, es un reconocido escéptico que ofrece explicaciones racionales a muchos fenómenos paranormales, poniendo en evidencia a más de un supuesto médium tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña.
Su nuevo show está planteado como experimentos en los que en cada episodio trata de demostrar una determinada teoría. Desde luego, esto es televisión, es espectáculo, y hay que tomar estos experimentos con alfileres, pero no por ello dejan de ser interesantes. El objetivo del primer capítulo es ver si una persona puede ser programada, mediante hipnosis, para matar a otro individuo.
Esta es una posibilidad defendida en especial en muchas teorías conspiratorias, en las que la CIA lava el cerebro a algún inocente y le pone un revólver en su chaqueta. Precisamente el programa habla del asesinato de Bob Kennedy, en 1968, en el que el asesino, Sirhan Bishara Sirhan, proclama que esto mismo es lo que le sucedió a él.
File:Sirhan Sirhan.gif
En el programa, después de un proceso de selección en el que se escoge de entre un centenar de candidatos a la persona más sugestionable y un período de “entrenamiento” de varios días, el hipnotizado mata, con balas de fogueo, a Stephen Fry, un conocidísimo actor británico. El quid de cuestión es que, supuestamente, el hipnotizado no sabía que las balas no eran de verdad.
¿Montaje? No lo creo. Pero supongo que de alguna forma el hipnotizado era consciente de que estaba en un programa de televisión y realmente no estaba matando a nadie. El mismo Derren Brown en su libro “Tricks of the Mind” reconoce que la hipnosis es un tipo de sugestión en el que el propio individuo se deja llevar por el hipnotizador con algun grado de consciencia.
En todo caso creo que es un espectáculo televisivo que merece la pena, por cómo está contado y por las preguntas que te incita a plantearte.