Caldo de cultivo para los visionarios

Vivimos en una época compleja, difícil de entender. Bueno, en cierto sentido toda época ha sido complicada, pero el nivel de “conectividad” que nos ofrece la tecnología de hoy en día es algo nuevo, nos llega a abrumar, con tanta oportunidad de darse de cuenta de lo que pasa aquí y allá. El exceso de información nos satura y existe el riesgo de que tendamos a buscar la tranquilidad que un Mesías puede ofrecer, dando explicaciones a todo, delegando el entendimiento en él para que nuestras neuronas sólo tengan que recurrir a la perezosa y práctica Fe.