De como convertir la Corrupción en Accesso Universal a la Cultura

   Empecemos por el punto de vista más demagógico: estamos hasta los cojones de que nuestros impuestos pagen comisiones a diestro y siniestro, comisiones que acaben en los bolsillos de políticos y empresarios sin escrúpulos. No tengo a mi disposición un cálculo de cuánto podría representar este despilfarro, pero debe ser un número generoso.

   Ahora imaginemos una locura: el Gobierno de España llega a un acuerdo con Spotify para hacer suscriptores premium a toda la población española. Aquí podemos hacer un cálculo: la suscripción mensual cuesta 9.99 € al mes, pero como queremos suscribir a 45 millones de personas estoy seguro de que los de Spotify estarían de acuerdo en hacer una substanciosa rebaja. Digamos que a 2  al mes, lo que supondría unos 1080 millones de ingresos anuales para la empresa. Buena parte de este dinero acabaría distribuyéndose entre los creadores en función del consumo de sus obras.

   Una revolución: acabaría con la industria musical tal y como la conocemos, a costa de un accesso libre para todos los españoles a la cultura musical. Accesso universal a la Cultura… Imaginemos lo mismo para los libros (de alguna forma ya existe a través de las bibliotecas públicas, sería cuestión de hacerlo de forma digital), para el cine, el teatro…

   Que nuestros impuestos pagen un Accesso Universal a la Cultura, probablemente por un coste comparable a lo que nos cuesta la Corrupción, al mismo tiempo que los creadores ven recompensados sus esfuerzos a través del consumo democrático de sus obras.

   Probablemente muchos “peros”, muchas dificultades en el camino, pero una Visión a mí me resulta sumamente atractiva.