Inteligencia Artificial, el nuevo Dios

Dios está en las últimas, la Ciencia y su vertiente práctica, están acabando con Él.

¿Seguro?

La esencia de Dios sigue ahí. Puede que no se trate de una persona barbuda que vive por allá arriba y crea mundos y dicta normas y manda plagas o diluvios. No, ahora se trata de otro tipo de Dios. Puede que no tenga un nombre concreto, pero está implicito en muchas de las cosas que nos rodean.

Una de esas manifestaciones se encuentra en las expecativas que tenemos por esos algoritmos que van a ser capaces de resolver lo que nosotros nos somos capaces de resolver. La “Inteligencia Artificial” tiene un vertiente mágica, es como un ente sobrenatural que viene y resuelve nuestros problemas, sin nosotros saber cómo, ni que nos fuera a importar. Machine Learning, Deep Learning… utiliza algunas de estas palabras y… “voilá”… problema resuelto. Esta actitud haca la Inteligencia Artificial está arraigada en nuestra psique, forma parte de nosotros, los Homo Sapiens, probablemente es incluso una de las razones de nuestro relativo éxito como especie.

Pero estaría bien corregir estas actitudes, evitar utilizar palabras mágicas para cubrir huecos en nuestros discursos. Si renunciamos a tratar de entender la lógica que hay detrás de la tecnología la estamos tratando como un Acto de Fe, empezamos a replicar algunos de los aspectos más incómodos de la Religión.