Inercia

Todos nos movemos en alguna dirección, lo sepamos o no, nos guste o no. Es el resultado de nuestras circunstancias y de las decisiones que hemos tomado en el pasado. 
A veces nos movemos a lo “paseando a Miss Daisy”, podemos hablar con el conductor, disfrutar del paisaje, echar una cabezadita con el sol acariciando el rostro. Otras vamos a un ritmo vertiginoso, hay que agarrarse donde uno pueda, no somos capaces de mirar por la ventanilla.
El destino, muchas veces es una incógnita. Y a veces aparecen muros que hay que evitar. Aquí la velocidad que lleves es importante, para que te de tiempo a verlo y evitarlo. Y tener la energía suficiente para cambiar la dirección.
A veces conduces tú, otras eres un pasajero a expensas de un conductor que decide por ti, o que está a tus ordenes.
¿Qué tipo de pasajero eres tú?