Bill Gates, Premio Nobel de la Paz

Bill Gates es el nuevo gran enemigo de los conspiranoicos. Es el individuo ideal para ponerle como el líder de los malos malísimos que controlan en la sombra el planeta: uno de los hombres más ricos del mundo que quiere todavía más poder y más dinero, que nos va a fichar a todos para inocularnos sus malvadas vacunas, que defiende una nueva generación de reactores nucleares…

Y yo, con mi ingenuidad, le daría el Premio Nobel de la Paz, un año de estos.

Porque para ser un líder de un gobierno mundial en la sombra veo que le da mucho el sol. Esto de hablar públicamente, abiertamente, de sus ideas, de tratar de razonarlas… O eso de no tener ninguna necesidad de ganar más dinero, que apenas hay dos o tres personas más ricas que tú en todo el planeta… O la cosa de ser uno de los mayores filantropistas de la historia…

Eso, que me llames ingenuo, pero donde otros ven un maquiavélico ser que acaricia a su gato mientras se ríe a carcajadas porque su diabólico plan se está cumpliendo al milímetro, yo veo a una buena persona que quiere devolver a la sociedad algo de lo mucho que ha ganado durante su vida.