Soplón genético

Me hice un análisis genético hace más de diez años con el fin de averiguar el origen de mis ancestros. El análisis fue de mi cromosoma Y, con lo cual lo que averiguaba era el origen del padre, de mi padre, de mi padre, y así, sucesivamente.

El resultado me dio mi “haplogrupo”, y sugería que mis ancestros se distribuyeron a lo largo del Mediterráneo en los últimos miles de años. Te dan la opción de introducir los resultados en una base de datos que analiza el parentesco con otras personas y me pareció buena idea. Allá que los envío y durante la última década me han llegado “matches” con personas alrededor del mundo, personas con las que hay una lejana relación de parentesco, con la sorpresa de que la mayoría de mis nuevos “parientes”, con los que tengo una relación que se remonta a 20 generaciones atrás, tienen apellidos claramente judíos. Un origen totalmente olvidado en mi familia, católica hasta la médula. Seguramente uno de mis antepasados fue de los judíos que decidieron cristianizarse en la época de la expulsión de los judíos a finales del siglo XV.

Muy interesante todo, una muestra de lo mezclados que estamos todos.

Pero resulta que esta técnica de análisis genético también sirve para cazar criminales. En Estados Unidos la policía ha empezado a utilizar antiguas muestras de ADN que encontraron en el lugar de los crímenes y han creado falsos usuarios que introducen en estas bases de datos que recogen los perfiles genéticos de miles y miles de personas en todo el mundo, incluyendo el mío. Si tienen suerte los resultados les apuntan a parientes más o menos lejanos de los sospechosos, lo que les ayuda a estrechar el cerco para capturarlos. Ya existen casos concretos de criminales capturados gracias a este procedimiento, como Joseph De Angelo, un ex-policía que asesinó y violó a decenas de mujeres a partir de los años setenta del siglo pasado.

Hay quien se queja de que la policía no debería utilizar estas bases de datos con estos fines, ya que las personas que introducen sus datos la hacen para descubrir algo de su pasado, no para delatar a familiares.

Pero a mí, como individuo cuyos datos genéticos están en esta base de datos, no me preocupa en exceso. Si se puede atrapar a un asesino con esta técnica, no me parece mal. Eso sí, mientras se den las garantías judiciales adecuadas, para que no se abuse de este sistema con fines que no sean estrictamente policiales.