Retrocesos

Hace años, estudiando la asignatura de “Introducción a la Ciencia Política”, aprendí que la Democracia no es un sistema político que necesita de un contexto social que le ayude a arraigar.

Por ejemplo, es necesario que exista prensa libre e independiente, de tal forma que las personas puedan tener acceso a información relevante y no censurada.

También es necesario que las personas tengan cierto nivel de educación, lo que ayuda a que sean menos manipulables. En un caso extremo, pensemos en una sociedad de analfabetos y podemos suponer lo expuesta que estaría esa sociedad si sus habitantes no son capaces de leer por sí mismos lo que sucede en el mundo que les rodea.

Habían otros factores que ahora no termino de recordar, relacionados con la “cultura democrática”, esto es, la aceptación de los principios democráticos, que la mayor parte de la gente participe en las elecciones, el respeto a los puntos de vista contrarios al tuyo…

Cuando analizas las sociedades actuales ante el impacto de las nuevas tecnologías, la sensación es que la calidad de la democracia está bajando. La polarización que se está generando, el crecimiento del populismo, afecta al concepto de prensa libre e independiente, porque diferentes medios vociferando opiniones diferentes no favorece el consumo de información de calidad entre la población.

Por otra parte, no tenemos analfabetos en nuestra sociedad, pero en una sociedad polarizada el no ser capaz de escuchar opiniones diferentes a las tuyas, de dedicar un tiempo a tratar de entender otras posturas, es el equivalente a ser un analfabeto de lo que no te gusta.

En definitiva, la cultura política, la cultura democrática, parece haber retrocedido.