Ben-Hurtozoides

Todos tenemos un Ben-Hur dentro de nosotros, todos, absolutamente todos ganamos una carrera de cuádrigas contra un buen número de competidores (parece que entre 39 y 928 millones de ellos, en función de la calidad del semen de tu padre). Y la ganamos, fuimos los primeros entre cientos de millones.

Puede que por el camino se quedara algún Einstein, o Frida Khalo, o Madam Curie, o Maradona. Ellos perdieron y salimos nosotros. Algo tendremos, ¿no?