La sacerdote de la Post Office

Durante unos 15 años el Post Office (el Correos del Reino Unido) acusó a cientos de trabajadores de robar dinero de la caja. A más de 700 de ellos. Y luego va y resulta que era un problema del software que gestionaba el dinero en las oficinas, nadie estaba robando ¡Ops! Por el camino cientos de personas fueron formalmente condenadas por un juez, muchas de ellas pasaron un tiempo en la cárcel, al menos una persona se suicidó.

Pero 15 años son muchos años para no darse cuenta de un error informático. Había gente que lo sabía dentro de la organización del Post Office, el departamento legal de la compañía tenía que gestionar decenas de acusaciones todos los años, gente del departamento informático decía que algo no iba bien… pero la inercia de la organización llevó a seguir, y seguir, y seguir con las acusaciones, con el conocimiento directo de la dirección de la empresa.

Y para más inri, la persona que presidió la organización durante buena parte de ese tiempo era Paula Venells, que además dede CEO era sacerdote por la Iglesia de Inglaterra. ¿Sacerdote? ¿En serio? A ver, ser sacerdote no implica que seas buena persona, pero es realmente intrigante el imaginar como gestionaba mentalmente las contradicciones a las que se enfrentaba en su día a día, con reuniones por las mañanas en las que se daba luz verde para seguir con las acusaciones de gente inocente, y reuniones por la noche en la iglesia para debatir sobre, por ejemplo, el Deutoronomio. Aunque, claro, si debatían sobre cosas como que los hombres están exentos del combate si tienen una casa nueva, un viñedo listo para cosechar o un matrimonio no consumado… pues normal que Paula no cayera en la cuenta. Y es que la Biblia, como libro de autoayuda, tiene sus lagunas.