A ojo de buen cubero

Así, a ojo de buen cubero, los seres humanos nos dividimos en dos grupos:

– Los que perciben el infinito, la inmensidad, los que se preguntan que hay más allá del horizonte, los que persiguen el vano anhelo de la trascendencia.

– Los que se miran el ombligo, los que se miran a menudo en el espejo, los que sienten que el Universo empieza y acaba en ellos.

Lo que me genera un par de dudas:

– No sé qué tipo de persona está más capacitada para ser feliz.

– Quizás la segmentación que realmente importa es la de la tortilla de patatas: ¿con cebolla o sin cebolla?