El Papa que murió con las botas puestas

No deja de sorprenderme el encontrar joyas anticlericales como la lista de Papas sexualmente activos que nos ofrece wikipedia, con detalles bibliográficos acerca de si tal o cual Papa tuvo hijos, estuvo casado, tuvo amantes, fue homosexual o si sus descendientes heredaron el puesto.

De esta jugosa lista tengo que destacar a mi favorito, Juan XII (937-964). Nombrado Papa a los 18 años, le llegaron a acusar de convertir la Basilica de San Giovanni en un burdel y murió nueve años después a manos de un marido que pillló al Sumo Pontífice en plena faena con su señora.

Cómo no sentir simpatía, y hasta envidia, de un Vicario de Cristo tan carnal, tan lleno de hormonas, tan Don Juan. ¡Y qué escena tan grandiosa! Me imagino al cornudo abriendo la puerta, encontrando al Santo Padre, culo en pompa, con las piernas de la madre de sus hijos en todo lo alto. Tras un segundo de arrebatadas vacilaciones teológicas que le hinchan las venas del cuello, el esposo se caga en los Apóstoles, en la Santa Madre Iglesia y hasta en el mismo Dios y desenvaina la espada. El Pontífice se desenvaina de la esposa, trata de escabullirse, todavía erecto, por la habitación y es ensartado, quedando clavado como un Cristo contra el armario empotrado…

Un verdadero mártir. A ver si me entero que día se celebra su santo.

(Por cierto, la foto muestra un retrato de Juan XII que no se ajusta a la realidad, ya que cuando fue asesinado contaba con 27 años de edad).