Atacar en los tiempos de las ametralladoras

Los generales de la primera guerra mundial utilizaron planteamientos decimonónicos para una realidad de metralletas, tanques y cañones de gran calibre. Lanzar oleadas y oleadas de soldados contra puestos perfectamente defendidos resultó en una carnicería, millones de soldados muertos, una guerra que sólo acabó por agotamiento de los contendientes.

Este tipo de desfase, entre una realidad que se transforma y los anticuados planteamientos de los que toman decisiones, ha sucedido multitud de veces a lo largo de la historia, y sigue sucediéndose, a un ritmo mayor hoy en día debido a la aceleración de las transformaciones tecnológicas. Un desfase que existe no sólo en el ámbito militar, sino que existe en todo tipo de ámbitos: en las empresas, en la política, en la educación…

En el caso de las empresas, estoy viendo transformaciones que me pillan de cerca y veo como los ejecutivos, formados en la realidad de hace veinte o treinta años, toman decisiones siguiendo “modas”, se dejan llevar por el rumor de lo que otras empresas han hecho, sin darse cuenta de que llegan tarde a esas “modas”, que para cuando se han decidido por una de esas decisiones han surgido otros planteamientos que encajan mejor con la realidad. Y mientras, dejan el el camino repleto de víctimas, los empleados de estas empresas.