Y Dios que no aparece

El chiste del hombre que espera a ser rescatado por Dios más que un chiste es una parábola.

Igual que en el chiste, existen personas que tienen fe en algo mágico, en que los cielos se abran y la mano de Dios, la mano literal de Dios, les salve el día. Y, bueno, hayá cada uno con sus creencias, podría uno pensar. Pero cuando eres de los que va en un simple bote a remos para rescatarle, para darle respuestas, y te desprecian la ayuda, pues la verdad es que toca un poco los cojones.

Yo esto, que trabajo en el mundo del Data, lo sufro día a día. Las grandes expectativas acerca de algoritmos mágicos, de inteligencias artileches, de machine la madrequelopariolerning, lleva a que se desprecie un humilde pero efectivo bote a remos que ofrece respuestas, y se mire hacia arriba, con la esperanza de que una mano en forma de deep learning abra la “cloud” con un solución celestial.

Y así nos va.