Sólo sé que no sé nada

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Un estudio sugiere que la ansiedad puede estar influenciada por el nivel de inteligencia. Un alto coeficiente de inteligencia, dicen, implica ser más consciente de la compleja realidad, de los peligros que acechan en cada esquina, y esto puede derivar en un incremento en los niveles de ansiedad. Vamos, que el “sólo sé que no sé nada” puede ser bastante deprimente, como indicaría también el estereoptipo de genio atormentado.

Este estudio no deja en buen lugar a las personas positivas, dicharacheras, porque implicaría que su optimismo está ligado a cierto nivel de ignorancia de la realidad que les rodea.

¿Qué es mejor, ser muy listo y vivir atormentado o simplón y feliz? Pues, la verdad, no sé que decirte…